SALUD Y MEDICINA


La impresión 3D ha llegado a los hospitales españoles para quedarse

27/03/2019

CATEGORíA: Avances médicos MARCA: REGEMAT 3D


La empresa BRECA Health Care, con sede en Granada, lidera la traslación de la tecnología desde el ordenador al quirófano.


Las nuevas tecnologías están emergiendo con fuerza en los hospitales de referencia españoles. La impresión 3D, la planificación virtual y la bioimpresión 3D de tejidos son algunas de las que están llamadas a integrarse en el día a día de los hospitales del futuro. Tratamientos más personalizados, más específicos, y con mejores resultados ayudarán a aumentarla calidad de vida de los pacientes, a la vez que se reducen tiempos y costes de técnicas quirúrgicas en el sistema sanitario español.

 

La empresa BRECA Health Care es pionera en este tipo de tratamientos. Fundada en 2011 y con sede en Granada ha realizado centenares de casos en España, Portugal, Colombia, México, Bélgica y Arabia Saudí. Siendo la más antigua a nivel nacional utilizando las tecnologías de impresión 3D para reconstrucción de lesiones en cirugía ortopédica, maxilofacial, neurocirugía, cirugía pediátrica y torácica entre otras.

 

Uno de los más recientes es una reconstrucción de rodilla realizada en el Hospital Universitario de la Paz, por medio del equipo de cirugía ortopédica del Doctor Enrique Gómez Barrena y  la Plataforma de Ingeniería Tisular e Impresión 3D (PITI3D) dirigida por el Doctor Ramón Cantero y coordinada por el Ingeniero industrial José Manuel Baena, ha conseguido la reconstrucción de la rodilla de un paciente de 22 años con una importante lesión osteocondral en el cóndilo femoral medial por medio de la planificación virtual seguida de impresión 3D de alta resolución, y de un aloinjerto sembrado con las células del mismo paciente para conseguir una mejor incorporación. Además dentro del proyecto de colaboración se trabaja también en la bioimpresión 3D de tejidos para lograr regenerar lesiones.

 

El paciente presentaba un defecto osteocondral amplio en la rodilla no susceptible de reconstrucción con técnicas habituales y cuyo pronóstico clínico era deplorable debido al gran tamaño del defecto articular. Además de la dificultad funcional que presentaba, la previsiblemente rápida evolución hacia la artrosis planteaba una difícil situación, debido a que la utilización de una prótesis de rodilla en un paciente de temprana edad supondría una restricción funcional desde el primer momento y una probable necesidad de múltiples cirugías de revisión con progresivas dificultades para conseguir la reconstrucción de la rodilla. En definitiva, un caso complejo de difícil solución por técnicas habituales.

 

 

La implantación de estas tecnologías está aumentando mucho en los últimos años por toda la geografía española.

El proceso de reconstrucción se inicia a partir del TAC de un paciente, realizando ingeniería inversa para obtener la geometría de la lesión y para diseñar unas guías personalizadas. Tanto el modelo de la lesión como las guías personalizadas se imprimen en 3D para tallar y ajustar durante la cirugía un aloinjerto con idéntica geometría a la del defecto de ese paciente concreto.

 

En otros casos lo que se imprime es directamente el implante en titanio para implantar, principalmente en reconstrucciones de hueso. Recientemente han realizado también una reconstrucción impresa de la órbita en Arabia Saudí.

 

La impresión 3D está revolucionando diferentes sectores debido a la capacidad de producir geometrías complejas con gran facilidad y en un tiempo relativamente bajo. Desde implantes de titanio hasta modelos anatómicos de los pacientes están siendo utilizados en diferentes centros hospitalarios. Hay muchas tecnologías de fabricación diferentes dentro de la impresión 3D, algunas de bajo coste y resolución, otras, como la utilizada en este caso, con una resolución mayor por medio del uso de láser para fundir un material esterilizable que está certificado para su aplicación en el uso de guías quirúrgicas a medida. Esta tecnología permite realizar reconstrucciones complejas con unos resultados impresionantes, nos cuenta José Manuel Baena, Ingeniero pionero en el uso de la impresión 3D en salud y bioimpresión y coordinador de la plataforma autor de la primera tesis doctoral nacional en dicho campo.

 

 “El rango de aplicaciones es enorme. Se trata de desarrollar soluciones innovadoras que consigan mejorar la calidad de vida de los pacientes y el día a día de los cirujanos. En estos proyectos trabajan los cirujanos junto con ingenieros codo con codo, de forma que intercambian diferentes puntos de vista, y se llega a soluciones muy satisfactorias” apunta José Manuel Baena Ingeniero Industrial por la Universidad Politécnica de Valencia.

 

Además el poder hacer una reconstrucción adaptada a un paciente te abre la puerta a poder ofrecer una solución mucho más personalizada donde se tenga en cuenta también el uso de biomateriales para regenerar partes de la lesión y que el resultado sea lo más satisfactorio posible. En este campo, y a través de la empresa REGEMAT 3D, también fundada por Baena, se está trabajando en la bioimpresión 3D de tejidos (impresión 3D de biomateriales+células y otros compuestos que promueven la regeneración) teniendo unos 50 proyectos activos en 24 países. 

 

Más información en http://www.regemat3d.com/

 

Volver al listado

PUBLICIDAD