COMERCIO E INDUSTRIAS


Imprimir a partir de cenizas

09/05/2019

CATEGORíA: Arquitectura y Arte MARCA: CONCR3DE

Muchas son las empresas que en las últimas semanas han querido aportar su granito de arena en forma de soluciones para la rápida reconstrucción de la Catedral de Notre Dame. Ahora, la empresa de servicios de soluciones 3D, CONCR3DE, propone recuperar el esplendor de sus gárgolas e imprimirlas a partir de sus propias cenizas.


Impreso en 3D Le Stryge en piedra caliza y ceniza parisinas, © CONCR3DE

 

CONCR3DE busca combinar materiales antiguos y nuevas tecnologías. Se proponen tomar los escombros y convertirlo en una nueva piedra: recoger la ceniza, el polvo y la piedra dañada y convertirlos en un polvo imprimible en 3D. De esta manera, el polvo tendrá el color de la piedra parisina original, de color gris amarillento, mezclado con los restos carbonizados de la madera. A continuación usarían ese polvo, junto con las exploraciones 3D existentes (escaneadas gracias a la labor del profesor Andrew Tallon), para imprimir directamente en 3D las partes perdidas de Notre Dame.

 

Durante los últimos años, CONCR3DE ha estado creando materiales de impresión 3D en piedra en su empresa, ubicada en Rotterdam. La empresa interpreta cómo podrían ser las labores de reconstrucción recreando un taller tradicional. “Se puede crear un flujo de trabajo donde los escombros se trituran y se mezclan, se imprimen directamente en 3D y luego los artesanos los instalan. Puede ser un espacio vivo, interactivo y en crecimiento de creación, cultura y religión que puede ser visitado por personas de todo el mundo. Las personas pueden contribuir directamente a la restauración adoptando estatuas y partes de construcción, y ver cómo las nuevas partes cobran vida ante sus ojos”, afirma Eric Geboers, arquitecto y fundador de CONCR3DE.

 

Mezcla de piedra caliza y ceniza, cargada en una impresora 3D. © CONCR3DE

 

 

Triturarían y mezclarían la piedra y la ceniza en un polvo fino, que se cargaría en una impresora 3D de inyección de tinta grande. La impresora depositaría capas delgadas de polvo e imprimiría una tinta en la parte superior de cada capa, solidificando el polvo entre sí. Las impresiones luego se despojarían de polvo, y pueden colocarse de inmediato en el edificio.

 

La reconstrucción sería imposible casi inmediatamente, sin necesidad de nuevos materiales costosos y difíciles de encontrar. La Notre Dame podría reabrirse dentro de pocos meses, y las personas podrían participar e interactuar con la restauración. No tendrían que desecharse y desperdiciarse los materiales que tienen mucho historia, y en su lugar, pueden reutilizarse para su renovación.

 

Más información en www.concr3de.com

 

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